¡3 CUOTAS SÍN INTERÉS!

Composición de la sábana ¿100% algodón o mezcla?

Satén, percal, poliéster, algodón 100%… ¿Qué es todo esto?

Seguramente, eso te viene a la cabeza cuando algún vendedor te brinda información sobre las características de tus próximas sábanas “¡Pero si yo solo quiero descansar sobre una tela cómoda!”, pensás. Lo cierto, es que existe una gama amplia de materiales textiles con los que se fabrica la ropa de cama. Y lo mejor es que la conozcas. De esta forma, al elegir tus próximas sábanas buscarás aquellas que se ajusten a tus gustos, tus necesidades… ¡y tu bolsillo!

Primera cuestión a tener en cuenta: el conteo de hilos. Seguramente te encontraste con sábanas promocionadas del siguiente modo: 144 hilos, 180 hilos, 400 hilos… Si bien la cantidad de hilos por pulgada es un aspecto a tener en cuenta, no es la única forma de medir la calidad. Ordenemos un poco algunas ideas… ¿Qué son las fibras?

Al elegir sábanas es importante que conozcas la diferencia entre fibra y tejido. La fibra textil se refiere a la materia prima que se utiliza en la confección de la tela. Existen fibras naturales, artificiales y sintéticas. Las fibras naturales pueden ser de origen vegetal, como por ejemplo el algodón, lino, coco o bambú. O tratarse de fibras de origen animal, como la lana, alpaca o la seda (¡viene de un gusano!).

Por su parte, las fibras artificiales provienen de la naturaleza, pero son procesadas con productos químicos. Por último, las fibras sintéticas no existen en la naturaleza, sino que son creadas en laboratorios. Algunos de los ejemplos son: nylon, poliéster, dry fit y acrílicos, entre otras. En el mundo de las sábanas, las dos fibras más utilizadas son el algodón y el poliéster. La tercera alternativa es la combinación de ambas. Es decir, telas compuestas por algodón y poliéster. Si bien pueden combinarse en distintas proporciones, es frecuente encontrar telas 50% algodón y 50% poliéster.

¿Qué fibra elegir? Como suele suceder, cada opción tiene sus ventajas. Las telas compuestas por algodón y poliéster son más económicas y ofrecen calidad. Son resistentes, de rápido secado, duraderas y fáciles de planchar. Por su parte, las telas 100% algodón, al ser naturales, son más aireadas, ofreciendo mayor suavidad y confort. Además, cuentan con la ventaja de absorber más fácilmente la humedad.

¿Y los tejidos? Las materias primas son usadas para crear hilos. Los tejidos consisten en organizar estos hilos siguiendo patrones, para producir la tela. En el universo textil existe distintos tipos de tejidos, pero para las sábanas es común encontrarse con dos: el percal y el satén.

El percal se produce cruzando, sucesivamente, un hilo a lo ancho y otro a lo largo. Tiene un peso liviano, es firme y suave y puede lavarse con facilidad. Su composición puede ser algodón, o mezcla con poliéster.

En el satén, por su parte, se entrecruzan cuatro hilos a lo ancho del tejido y un solo hilo a lo largo ¿Los resultados? Se obtiene un tejido de aspecto elegante y lujoso. El satén es suave, con brillo y fácil de planchar.

Tené en cuenta que la mejor forma de conocer los diferentes tipos de telas, es sentirlos al tacto. Recordá que nuestras colecciones de sábanas ofrecen un abanico de posibilidades para diversos gustos y necesidades ¡Recorré nuestro catálogo y elegí tus próximas sábanas!